miércoles, 10 de noviembre de 2010

La Ilustración y la Revolución Francesa


Breves apuntes históricos 
Preparado y Adaptado por:
Lic. Jaime Noé Villalta Umaña
Prof. y Abg.

La ilustración
Introducción[1]
“La realidad es como es; y su modo de ser es el cambio”. Las palabras anteriores refieren que nada es estático; todo está en constante movimiento.
Durante la edad media, el clero se enquisto en el poder. La educación era privilegio de unos pocos y estaba a cargo de la iglesia. ¿Cómo cambiar esos  paradigmas? Las páginas que a continuación leerá, muestran como se logró la transformación del pensamiento; y por su puesto de la sociedad.
La Ilustración
El siglo XVIII en sí, podría ser clasificado como una gran época de transición que dio pie a una transformación política, social y económica. Se denomina Ilustración o Siglo de las luces a una corriente intelectual de pensamiento que dominó Europa, en especial Francia e Inglaterra, durante el siglo XVIII. Los pensadores de la Ilustración sostenían que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición, la tiranía, y construir un mundo mejor. La expresión estética de este movimiento intelectual se denominará Neoclasicismo. Abarcó todas las áreas de la cultura, política, economía, arte, técnica, religión, filosofía, en fin.

Características

Antropocentrismo: Hay un nuevo Renacimiento en que todo gira en torno al ser humano; alrededor de su razón material y sensible al mundo que en torno a su espíritu sensible hacia Dios, de forma aún más pronunciada, particularmente, que en el siglo XVI; si bien, el papel que entonces jugó Italia lo desempeña esta vez Francia. La fe se traslada de Dios al hombre: hay confianza en lo que éste puede hacer, y se piensa en que el progreso (surge en este siglo la palabra) del hombre es continuo e indefinido (Condorcet) y los modernos son mejores que los antiguos y los pueden perfeccionar.
Racionalismo: Todo se reduce a la razón y la experiencia sensible, y lo que ella no admite no puede ser creído. Durante la Revolución Francesa, incluso, se rindió culto a la “diosa Razón”, que se asocia con la luz y el progreso del espíritu humano (Condorcet).
Hipercriticismo: Los ilustrados no asumen sin crítica la tradición del pasado y por ello desdeñan toda superstición y superchería considerándolos signos de oscurantismo: es preciso depurar el pasado de todo lo que es oscuro y poco racional.
Pragmatismo: Sólo lo útil merece hacerse. Se ponen de moda fábulas, enciclopedias, ensayos, sátiras e informes. El teatro pretende corregir las costumbres con la comedia y limpiar de pasiones el alma con la tragedia.
Imitación: La originalidad se considera un defecto, y se estima que se pueden lograr obras maestras, imitando lo mejor de los autores grecorromanos, que se constituyen en modelos para la arquitectura, la escultura, la pintura y la literatura. El academicismo impera en el terreno artístico y sofoca toda creatividad.
Idealismo: El buen gusto exige rechazar lo vulgar: no se cuenta con los criterios estéticos del pueblo y la realidad que ofrece la literatura es mejor de lo que la realidad es, es estilizada, neoclásica. El lenguaje no admite groserías ni insultos, no se presentan crímenes, y todo es amable y elevado. Se excluye lo temporal y lo histórico, el cambio, de la cosmovisión ilustrada.
Universalismo: Los ilustrados asumen una tradición cultural cosmopolita y todo tipo de tradiciones en la horma grecorromana que les sirve de fuente principal. Sienten interés por lo exótico, pero no lo asumen. Todo lo francés se pone de moda y poseer la lengua francesa se transforma en un signo de distinción: el arte y la cultura francesa influye en Alemania, España y Rusia.
Pensamiento de los Iluministas
Se les denomina así, porque creían que con la luz de sus obras iban a despejar las tinieblas y a  iluminar tantos siglos de oscurecimiento en la edad media generados por las ideas de la Iglesia. Tenían fe en el progreso individual, espíritu crítico; consideraban a la razón como la única herramienta de encontrar la verdad; pusieron en tela de juicio a la iglesia, las costumbres y el conocimiento mismo. Atacaron el poder divino del Rey, los privilegios del clero y el ocio de la aristocracia. En ese sentido,  no creían que el rey tuviera un poder dado por Dios.[2]
Ideales impulsados
a) Libertad del hombre para pensar, expresarse, trabajar, estudiar y crecer.
b) Igualdad        
c) Fraternidad
d) Sus derechos y obligaciones en la sociedad.
e) Tolerancia religiosa.
f) Economía liberal
Creyéndose con la conciencia de que estaban protagonizando un movimiento renovador en el plano ideológico, decidieron recopilar o condensar el saber de esa época en los varios libros. Lo anterior con el fin, de que luz, razón y ciencia se difundieran. A estos libros se los llamó: enciclopedia y su elaboración estuvo a cargo de D'alembert y Diderot.
Como era de esperarse, el Papa condenó la enciclopedia, porque consideró que esas ideas atentaban contra el orden político y religioso.  
Pensadores del Siglo de las Luces.
1.- Descarte René (1596-1650). Escribió: El “Discurso del método”, donde explicaba lo importante que es la razón para llegar a conclusiones reales durante la experimentación. Explicó métodos para conducir la razón y llegar a la verdad en la ciencia. Fue el creador del racionalismo, "pienso luego existo".
2.- Vesalio. Fue un importante estudioso de la medicina e investigó la “anatomía el cuerpo humano”. Como debía diseccionar cadáveres encontró una enconada reacción por parte de la iglesia.
3.- Voltaire. Escribió: Diccionario Filosófico, y creía que el hombre debe actuar en la sociedad con libertad religiosa. Aceptó la existencia de un Dios creador, pero explicaba al hombre como consecuencia de una evolución natural.
Fue un defensor de la libertad de pensamiento y la tolerancia religiosa. Atacó a la aristocracia.
4.- Montesquieu. Escribió: El espíritu de las leyes, donde explicaba lo importante que es separar los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Su intensión era que nadie concentrara todo el poder, y además que cada uno controlará al otro, para evitar cualquier abuso de autoridad. También consideraba importante la libertad del hombre.
5.-  Rosseau. Escribió: Contrato Social, y decía que todos los ciudadanos tienen iguales derechos y obligaciones frente al estado. Debían participar en el gobierno por que era soberano, y podía elegir a sus representantes otorgándoles la autoridad. Idea que luego tuvo adeptos en la Revolución Francesa.
A nivel científico se destacaron: Copérnico, Galileo Galilei y Kepler, porque defendieron y comprobaron la teoría heliocéntrica del sistema solar, opuesta a la aceptada por la Iglesia medieval, donde sostenía que era el planeta Tierra, quien se encontraba en el centro de nuestro sistema. Galileo debió retractarse de su teoría (que había demostrado mediante el telescopio) y fue enjuiciado y castigado por la inquisición eclesiástica.
La Ciencia: se modificó durante el siglo XVII, creció el interés por la investigación, lo que originó grandes progresos por la fe y el valor explicativo y práctico de las ciencias, lo que posibilitó nuevos trabajos y descubrimientos. Por todo ello en el siglo XVIII nació una atmósfera de optimismo. La ciencia tuvo un puesto destacado en el “siglo de la luces”; representaba un factor de progreso social, que permitía mejorar la calidad de vida de los hombres. Por ejemplo, James Watt, en el año de 1769, construyó la máquina de vapor (por supuesto no fue la primera, pero sí, más completa); en 1796, Joseph Bramah, la prensa hidráulica; Edmund Cartwrigh, patentó el primer telar mecánico en 1786; el pararrayo, por Benjamín Franklin, en 1752; entre otros.

Revolución francesa

Toma de la Bastilla, 14 de julio de 1789. Proceso social y político acaecido en Francia entre 1789 y 1799. La Revolución Francesa significó el triunfo de la burguesía y el inicio del capitalismo en Francia. La nobleza y el clero monopolizaban los cargos más importantes del gobierno, y al pueblo, constituido por los artesanos comerciantes y campesinos, le tocaba atender los gastos públicos. Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789.

Causas de la Revolución



En términos generales fueron varios los factores que influyeron en la Revolución: de un régimen monárquicoclase burguesa que nació siglos atrás y que había alcanzado un gran poder el terreno económico y que ahora empezaba a propugnar el político. El descontento de las clases populares, junto con la expansión de las nuevas ideas liberales que surgieron en esta época junto a la crisis económica que imperó en Francia tras las malas cosechas y la intendencia y apoyo militar para la independencia de Estados Unidos. Ésta última se convertiría en arma de doble filo, pues, pese a ganar Francia la guerra contra Gran Bretaña para resarcirse de la Guerra de los siete años, Francia quedó en bancarrota y con una importante deuda externa; eso, junto al ejemplo de democracia del nuevo Estado emancipado, precipitó los acontecimientos.
La inmanejable deuda del estado fue exacerbada por un sistema de extrema desigualdad social y de altos impuestos que los estamentos privilegiados, nobleza y clero, no tenían obligación de pagar, pero que sí oprimía al resto de la sociedad. Hubo un aumento de los gastos del Estado y el descenso de los beneficios para los terratenientes y los campesinos, y una escasez de alimentos en los meses precedentes a la Revolución.


Los Estados Generales de 1789

Los Estados Generales estaban formados por los representantes de cada estamento. Estos estaban separados a la hora de deliberar y tenían sólo un voto por estamento. La convocatoria fue un motivo de preocupación para la oposición, por cuanto existía la creencia de que no era otra cosa que un intento, por parte de la monarquía, de manipular la asamblea a su antojo. El tercer impacto de los Estados Generales fue de gran tumulto político, particularmente por la determinación del sistema de votación. El Parlamento de París propuso que se mantuviera el sistema de votación que se había usado en 1614, si bien los magistrados no estaban muy seguros acerca de cuál había sido en realidad tal sistema. Sí se sabía, en cambio, que en dicha asamblea habían estado representados (con el mismo número de miembros) la nobleza (Primer Estado), el clero (Segundo Estado) y la burguesía (Tercer Estado).

Estalla la revolución

El 11 de julio de 1789, el rey Luis XVI, actuando bajo la influencia de los nobles conservadores al igual que la de su hermano, el Conde D'Artois, despidió al ministro Necker y ordenó la reconstrucción del Ministerio de Finanzas. Gran parte del pueblo de París interpretó esta medida como un auto-golpe de la realeza, y se lanzó a la calle en abierta rebelión. Algunos de los militares se mantuvieron neutrales, pero otros se unieron al pueblo por el miedo de lo que les podría suceder.
El 14 de julio el pueblo de París respaldó en las calles a sus representantes y, ante el temor de que las tropas reales los detuvieran, asaltaron la fortaleza de la Bastilla, símbolo del absolutismo monárquico pero también punto estratégico del plan de represión de Luis XVI, pues sus cañones apuntaban a los barrios obreros. La Asamblea Nacional, actuando detrás de los nuevos acontecimientos, suprimió por ley las servidumbres personales (abolición del feudalismo), los diezmos, y las justicias señoriales, que ya habían sido suprimidos de hecho por el campesinado, instaurando la igualdad ante el impuesto, ante penas y en el acceso a cargos públicos.
El 4 de agosto de 1789, en la llamada "Noche de la locura", la Asamblea Nacional Constituyente abolió el feudalismo, eliminando las prebendas que recibía el clero y los derechos señoriales de la nobles (como, por ejemplo, el privilegio de no pagar impuestos que tenían). En cuestión de horas, los nobles y el clero perdieron sus privilegios. Seguidamente, la Asamblea Nacional Constituyente se dispuso a comenzar su principal tarea, la redacción de una Constitución. En el preámbulo, denominado Declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano, los delegados formularon los ideales de la Revolución, sintetizados más tarde en tres principios: Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Consecuencias
La revolución se enfrentó duramente con la Iglesia Católica que paso a depender del Estado. En 1790 se eliminó la autoridad de la Iglesia para imponer impuestos sobre las cosechas, se eliminaron también los privilegios del clero y se confiscaron los bienes de la Iglesia. Bajo el Antiguo Régimen la Iglesia era el mayor terrateniente del país. Más tarde se promulgó legislación que convertía al clero en empleados del Estado. Éstos fueron unos años de dura represión para el clero, siendo comunes la prisión y masacre de sacerdotes en toda Francia.
Caída del absolutismo, una de las reformas producidas por la revolución, fue el paso del absolutismo monárquico a la monarquía parlamentaria y la república. Los servicios públicos a cargo de la Iglesia pasarían a manos del Estado; los sacerdotes recibirían un sueldo del gobierno, como cualquier otro funcionario. Los bienes de la Iglesia Católica se nacionalizan.
El 21 de septiembre de 1792, al iniciar sus sesiones, la Convención Nacional declaró la abolición de la monarquía y la proclamación de la República. De esa manera, Francia se convirtió en el primer Estado Nacional republicano de las potencias europeas. Estos nuevos sistemas se basaban en la soberanía popular, es decir, en el poder del pueblo; aunque en realidad estuvieron manipuladas por la burguesía.

El reino del terror

La guillotina, que fue el instrumento de ejecución de entre 35.000 a 40.000 personas durante la época del terror. La situación económica seguía empeorando, lo cual dio origen a revueltas de las clases más pobres. En la Vendée, un levantamiento popular fue especialmente significativo: campesinos y aldeanos se alzaron por el rey y las tradiciones católicas, provocando la llamada Guerra de Vendée, reprimida tan cruentamente por las autoridades revolucionarias parisinas que se ha llegado a calificar de genocidio.
Los jacobinos llevarían en su política algunas de las reivindicaciones de las clases bajas, pero no todas sus reivindicaciones serían aceptadas, y jamás se cuestionó la propiedad privada.
Se redactó en 1793 una nueva Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, y una nueva constitución de tipo democrático que reconocía el sufragio universal. El Comité de Salvación Pública cayó bajo el mando de Maximilien Robespierre y los jacobinos desataron, lo que se denominó el Reinado del Terror (1793-1794). No menos de 10.000 personas fueron guillotinadas ante acusaciones de actividades contrarrevolucionarias. La menor sospecha de dichas actividades podía hacer recaer sobre una persona acusaciones que eventualmente la llevarían a la guillotina. El cálculo total de víctimas varía, pero se cree que pudieron ser hasta 40.000 los que fueron víctimas del Terror. En 1794, Robespierre procedió a ejecutar a ultra-radicales y a jacobinos moderados. Su popularidad, sin embargo, comenzó a erosionarse. El 27 de julio de 1794, ocurrió otra revuelta popular contra Robespierre, apoyada por los moderados que veían peligroso el trayecto de la Revolución, cada vez más exaltada. El pueblo, por otro lado, se rebela contra la condición burguesa de Robespierre que revolucionario antes, ahora persigue a Verlet, Leclerc y Roux. La Convención aprobó una nueva Constitución el 17 de agosto de 1795, ratificada el 26 de septiembre.
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.
Una de las consecuencias con mayor alcance histórico de la revolución fue la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. En su doble vertiente, moral (derechos naturales inalienables) y política (condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos naturales e individuales), condiciona la aparición de un nuevo modelo de Estado, el de los ciudadanos, el Estado de Derecho, democrático y nacional.
EPÍLOGO 
La Revolución Francesa, significó entre otras cosas, fin del feudalismo; del régimen señorial; puso fin, tanto al poder clerical y monárquico; los burgueses desplazaron a los aristócratas, pero al mismo tiempo, abrió el camino a la sociedad capitalista, modelo económico que se basa en una economía de libre mercado. Ideológicamente difundieron una nueva forma de pensar en la mayor parte del mundo. Finalmente, marco un hito de un nuevo modelo de sociedad y Estado.[3]




[1] Cursivas personales
[2] Cursivas modificación personal
[3] Cursivas personales